Si no emprendo, está bien
Leyendo el libro de Chip Heath y Dan Heath, Momentos mágicos (2017, Deusto, www.newcomlab.com ), me encontré con la historia de una mujer que tuvo dos momentos reveladores en su vida: el primero, referente al trabajo que ejercía en ese momento, donde visualizó que no podría quedarse allí por el resto de su vida, dado que como asistente de veterinaria, llegaría un momento en el que su condición física y la edad no le permitirían hacer cosas como levantar y/o dominar perros de gran tamaño, así que decidió montar su propio negocio de tortas, que creció muy bien en los siguientes años. Sin embargo, el crecimiento de su negocio y atender otras responsabilidades de su vida (incluso su trabajo en la veterinaria) le trajo su segunda visión esclarecedora: le gustaba hacer los productos, pero no soportaba la idea de bregar con pedidos, ser la responsable de todas las decisiones y el trabajo agotador de ser el dueño del negocio; así que tomó la decisión de trabajar en lo que le hiciera feli...